1.1 La biodiversidad en la economía mundial
La naturaleza sustenta la vida y es la base del funcionamiento de las economías y de una sociedad saludable. Más de la mitad del producto interno bruto (PIB) mundial, aproximadamente USD 44 billones, depende en mayor o menor medida de la naturaleza. Al mismo tiempo, el mundo debe afrontar la realidad de que alrededor de un millón de especies vegetales y animales están en peligro de extinción en las próximas décadas.
Alrededor de 2010, el enfoque de las políticas comenzó a pasar de la mera valoración de la naturaleza a la comprensión de los niveles de inversión, la evaluación de las necesidades financieras y el desarrollo de soluciones políticas prácticas. A pesar de los avances, persiste un importante «déficit financiero» en materia de biodiversidad, estimado en unos USD 700 mil millones al año, aproximadamente siete veces superior a las estimaciones de inversión actuales. La naturaleza sigue siendo en gran medida invisible en la toma de decisiones económicas, y a menudo se trata como un recurso gratuito e ilimitado. Esta invisibilidad conduce a una mala asignación de los recursos, a una inversión insuficiente en conservación y al apoyo continuo a actividades que perjudican la biodiversidad.
El costo de la inacción — y el retorno de la acción
La pérdida de servicios ecosistémicos podría reducir el PIB mundial en USD 2,7 billones para 2030. Mientras tanto, las inversiones que degradan la naturaleza siguen aumentando, hasta alcanzar un total de USD 7 billones (el 7,1 % del PIB) en 2022. No obstante, las inversiones positivas para la naturaleza producen altos rendimientos económicos, ya que cada USD 1 gastado en restauración genera al menos USD 9 en beneficios.
Aprovechar esta oportunidad y revertir las tendencias actuales requiere una estrategia dual: movilizar recursos adicionales y reducir los flujos financieros perjudiciales que impulsan la pérdida de biodiversidad. Esta estrategia configura el entorno propicio para promover un comportamiento positivo para la biodiversidad y desalentar las prácticas perjudiciales.
Instrumentos políticos y financieros que apoyan esta transición
Instrumentos basados en el mercado
Sistemas de certificación, compensaciones voluntarias.
Mecanismos fiscales
Incentivos fiscales, sanciones.
Mejora de los presupuestos públicos
Presupuestación basada en resultados, transferencias fiscales ecológicas.
Reforma de los incentivos perversos
Subsidios perjudiciales.
Para cerrar la brecha financiera en materia de biodiversidad se necesitan enfoques específicos y basados en datos empíricos que amplíen el financiamiento público y privado y reduzcan los gastos e inversiones que provocan la pérdida de biodiversidad.
1.2 El financiamiento de la biodiversidad en el Marco Global de Biodiversidad de Kunming-Montreal (GBF)
El GBF, adoptado en diciembre de 2022, establece cuatro objetivos y 23 metas destinadas a detener y revertir la pérdida de biodiversidad para 2030. Cinco de estas metas se centran explícitamente en el financiamiento de la biodiversidad:
| Meta | Qué establece |
|---|---|
| Meta 14 | Integrar la biodiversidad en las políticas, la planificación y la contabilidad nacional, alineando progresivamente todos los flujos financieros públicos y privados con los objetivos del GBF. |
| Meta 15 | Aplicar medidas (legales, administrativas o políticas) que permitan a las instituciones financieras y a las empresas supervisar, evaluar y divulgar sus riesgos, dependencias e impactos sobre la biodiversidad. |
| Meta 16 | Empoderar a los consumidores para que tomen mejores decisiones sostenibles. |
| Meta 18 | Aumentar los incentivos positivos y eliminar, reducir gradualmente o reformar los incentivos perjudiciales (incluidas las subsidios) en al menos 500 000 millones de dólares al año para 2030. |
| Meta 19 | Movilizar al menos 200 mil millones de dólares al año de todas las fuentes (nacionales e internacionales, públicas y privadas). La meta 19 establece específicamente que la movilización de recursos debe facilitarse mediante planes nacionales de financiamiento de la biodiversidad (BFP), que son reconocidos como una importante herramienta de planificación por el CDB. |
Para cumplir eficazmente estos objetivos se requiere un diagnóstico basado en datos empíricos, una planificación y una aplicación sostenida, con el apoyo de un compromiso gubernamental de alto nivel, lo que a menudo exige un liderazgo conjunto entre los ministerios de finanzas y de medio ambiente.
1.3 BIOFIN y los planes de financiamiento de la biodiversidad (BFP)
La Iniciativa de Finanzas de la Biodiversidad (BIOFIN) del PNUD ha ayudado a los países desde 2012 a abordar los sistemas financieros que ignoran la naturaleza. Más de 130 países están aplicando o elaborando sus planes de financiamiento de la biodiversidad (BFP). BIOFIN estableció la primera metodología para elaborar un BFP hace más de diez años, y este manual es la cuarta versión. Los BFP son planes financieros personalizados que ayudan a los países a atender sus brechas de financiamiento en materia de biodiversidad.
La metodología de BIOFIN está estructurada de forma secuencial para guiar a los países a través de un proceso riguroso y basado en pruebas que suele abarcar el diagnóstico (1-2 años), el desarrollo (1 año) y la implementación (5-15 años).
Los cinco pasos de BIOFIN
- Análisis de políticas e instituciones (PIR) Identifica los factores que impulsan las pérdidas/ganancias, las políticas, los actores y los mecanismos de financiamiento existentes, junto con un inventario inicial de los subsidios perjudiciales.
- Análisis del gasto en biodiversidad (BER) Examina los principales gastos para determinar cuáles son positivos para la naturaleza y están alineados con los objetivos nacionales.
- Análisis de las necesidades financieras (FNA) Calcula el financiamiento necesario para alcanzar todos los objetivos nacionales en materia de biodiversidad.
- Diseño del plan de financiamiento de la biodiversidad (BFP) Desarrolla una visión y selecciona soluciones de financiamiento prioritarias basadas en los resultados de la PIR, la BER y la FNA.
- Implementación Poner en práctica las soluciones financieras seleccionadas.
Los cuatro resultados financieros
Los BFP tienen como objetivo lograr un cambio transformador mediante la generación de cuatro resultados financieros:
Generar ingresos
Por ejemplo, tasas por el uso de áreas protegidas.
Mejorar los resultados
Mejorando la eficiencia de los recursos disponibles, por ejemplo, presupuestación basada en resultados.
Evitar gastos futuros
Invertir en medidas preventivas.
Reajustar los gastos
Integrar la biodiversidad en las políticas, por ejemplo, reformando subsidios.
Este cambio transformador se busca en tres áreas: políticas, instituciones y finanzas.